
Más allá de las variedades clasificadas, el Perú conserva una gama de cacaos nativos amazónicos, muchos de ellos sin nombre comercial, pero con perfiles sensoriales excepcionales. Estos ecotipos provienen de regiones donde las comunidades locales han mantenido por generaciones sus propias semillas, fermentaciones y prácticas de secado natural.
Sus granos ofrecen una experiencia sensorial variada: desde notas de panela y frutas tropicales hasta matices herbales y florales muy apreciados en la chocolatería artesanal europea.
Zonas principales de cultivo: San Martín, Amazonas, Ucayali, Loreto y Huallaga. Perfil sensorial: intenso, frutado, floral, ligeramente ácido.
